domingo, 7 de noviembre de 2010
Rosas
Cuando miro una rosa roja...
evoco tanto nuestros besos,
que se abrazan nuestras lenguas
como dos brasas que se encienden,
al mismo tiempo.
Cuando miro una rosa rosada...
siento como tus manos amadas...
acarician mi cuerpo entero,
en esas caricias tan deseadas.
Cuando miro una rosa blanca...
es mi alma, que presurosa
va en busca de la tuya.
Por amarte, por quererte,
y por tanto necesitarte.
¿Qué decir de las rosas amarillas?...
¿Qué la olvidé? Para nada, encanto mío.
Siempre las contemplé por alegres
por bonitas y por su dorado color.
Porque me recuerda a nuestros encuentros.
Siempre llenos de dicha y de bien querer.
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Que hermoso poema, es uno de mis preferidos. Saludos.Juan
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