La lluvia me recuerda
que te quiero tanto...
¿cómo poder olvidarlo?
si estás aquí a mi lado.
El aroma fresco y claro
del verdor de los prados
las hojas que bailan
en la copa de aquel árbol.
El suave viento
que golpea a mi ventana
los pasos presurosos
de los traseuntes acongojados
que miran asombrados
pasan esquivando charcos
de sus lustrosos zapatos.
Esta lluvia tan amiga
que dá vida a los campos en flor
nuestra tibia sala, el hogar encendido
tu mano aferrada a la mía
me recuerdan que existe Dios.
Es tiempo de lluvia y amor
tus caricias transformadas
en tibias gotas de miel
que golpean a la ventana
deseando empapar todo mi ser.

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