viernes, 4 de noviembre de 2011

La lluvia


 Me gusta la lluvia
 me recuerda tanto a tí,
 a tu mirada ensoñadora
 cuando miras con frenesí.

 El aroma fresco de las flores
 en nuestro pequeño jardín.
 Las gotas bailan en las ojas,
 se deslizan en pétalos carmesí.

 La brisa suave nos llega,
 envuelve mi alma tanto así.
 Aspiro el aroma de las Rosas,
 de tus besos, que llegan a mí.

 Las ventanas salpicadas de gotitas,
 se deslizan suavemente en el cristal.
 Como me gusta la lluvia...
 mas aún si a mi lado estás tú.

Caricias de Miel

 Tus caricias, sabe Dios cuanto las necesito...
 de tus caluidas manos, envolverme toda
 igual que aquel terciopelo rosado
 que rozaron tus dedos, con aquella rosa
 con la cual galantemente, adornaste mis cabellos.

 Me diste infinitas caricias de miel,
 endulzaron mi alma y a todo mi ser,
 evocando tu sonrisa... tu mirar...
 no puedo olvidarte... tus caricias...
 demando en una súplica... pronto ya...

 Las azucenas que aquella noche
 fueron testigos de aquel furtivo amor...
 para tí fue odo un juego...
 para mí, tu amor un don del Señor.

 Todo fue como un sueño...
 todo aquel bello amor,
 que tan rápido pasó, corazón...
 tus promesas y tus olvidos
 menos tus caricias...
 que en mí... quedó.

 De tus labios mentirosos
 de tu entrega sin razón.
 De mis labios... "Mil te quiero"...
 De tus manos, tus caricias...
 que mi alma tanto anhelan
 rápidamente otorgarte mi perdón.