He renunciado a tí, amado mío.
es un juramento que me hice
para no causar mas dolor en mí.
La agonía de llevarte profundamente.
¿Cómo puede ser tan inmenso lo que siento?
¿Tan hondamente en mí?
¿Cómo puedo compararte amor mío?
Tú eres lo perfecto y divino.
He caído rendida a tus pies.
Soy esclava de tu mirada,
soy presa del perfume de tu piel.
Por tu presencia he dado lo que soy.
Persigo un fantastico amor dado,
me empeño a ser tu sombra del estío.
Te amparo del temporal.
Ser tu Verano, tu Otoño... me da igual.
Mas he renunciado a tí... amado.
por no tenerte, por hallarte y no encontrarte.
Me desvivo detrás de este imposible,
porque lo posible... el destino no lo quiso.
Tú eres el Sol, los astros y las estrellas.
Tu nombre significa el perfume de las flores.
Tus manos son tan armoniosas,
tu voz... la mas maravillosa gloria.
No obstante... he renunciado a tí.
Como las olas que mueren en la orilla,
se funden sus lagrimas en la alfombra de arena.
He renunciado a tí... hoy muero de pena.