martes, 9 de noviembre de 2010

Piano de mi Niñez




 Llevo en mi recuerdo,
 grabado en mi mente,
 aquél piano único
 que alegró mi niñez.


 Llegaste estando yo enferma,
 mas que día dichoso experimenté,
 desde la escalera,
 te ví la primera vez.


 Deseé tocar tan bellas canciones,
 en tus teclas blancas y negras.
 Nosé, por destino, tal vez fué,
 no pude lograrlo,
 sabe Dios el porqué.


 Piano querido, cuantas veces lloré,
 por contemplar el vacío en esa pared.
 Que frio dejaste en mi corazón,
 tu lugar lo ocupó un bello sillón.


 Pasaron los años, pude aprender,
 a tocar hermosas melodías, lo puedo ya hacer,
 en un instrumento de mi afición.
 Pero no pude olvidarte,
 ¿Dónde estarás tú?


 Tal vez otro niño,
 pueda ejecutar hermosas canciones,
 con un Do, Re, Mi, Fá,
 sostenidos y alteraciones,
 pero ¡Qué bellas canciones!
 que no pude escuchar.


 Tengo dos buenas hijas,
 me dicen... "No te apenes Mamá,
 algún día,
 un piano otra vez tendrás".


 Pueden existir tantos instrumentos,
 unos mas exactos,
 otros muy bellos,
 pero ninguno como tú, piano mío
 Fuiste el primero.

3 comentarios:

  1. Es un poema que me emocionó mucho, muy lindo. Marisa

    ResponderEliminar
  2. Que pena. ¿no pudiste recuperarlo?...No pierdas las ilusiones,la vida dá sorpresas, suerte..Romina

    ResponderEliminar
  3. TODOS ALGUNA VEZ PERDEMOS ALGO VALIOSO,QUE QUEREMOS MUCHO, ÁNIMO TU PODRÁS CONSEGUIRLO EN ALGÚN TIEMPO,HAY QUE ESPERARLO, SÉ FELIZ. JOSÉ

    ResponderEliminar