no se asemejarian a tu amor
posees la sencillez y el encanto
del aroma y la belleza de la flor.
Tu desinteresado amor
llegó a mi puerto
estaba desolado y yerto
pero la nave de tus dias
alegró el alma mía.
Bendito tu amor sagrado
bendita el alma que cubre
con su velo blanco
angustias,penas y lágrimas
Las rosas que de tus manos recibo
con el dulzor de tu miel
bañan todas mis ansias
eres dueño de mi querer.
El néctar más dulce brota
de tus labios tan rojizos
me pides que los bese
en cada instante...un suspiro.

Muy hermoso, Mary
ResponderEliminar